
Los principales bancos y consultoras nacionales e internacionales recortaron su previsión de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina para 2026, al estimar que la economía avanzará 3,1%, según un relevamiento de FocusEconomics.
El pronóstico, elaborado a partir de las estimaciones de 50 entidades y publicado como parte de un análisis regional, implica un recorte de 0,2 puntos porcentuales respecto de la previsión anterior, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
En su reporte, la entidad señaló que sus panelistas “han revisado a la baja sus proyecciones de crecimiento del PIB recientemente, aunque sigue siendo sólido según los estándares regionales”.
FocusEconomics detalló además que la actividad económica argentina cayó 0,1% intermensual en julio y que la economía se contrajo en cinco de los primeros siete meses del año, llevando el PBI “por debajo de su máximo de febrero”.
Un contexto regional de bajo crecimiento
En su análisis regional, el estudio advirtió que la economía de América Latina creció en promedio 1,4% durante la década hasta 2024, el desempeño más débil entre todas las regiones del mundo.
Entre las razones de este bajo crecimiento, señaló:
Inestabilidad política crónica
Altos niveles de delincuencia y corrupción
Deficiencias educativas
Dependencia de materias primas volátiles
Escasa participación en industrias de rápido crecimiento como electrónica y tecnologías de la información
Estos factores, indicó el informe, han frenado la expansión del PIB latinoamericano en los últimos diez años.
FocusEconomics proyectó que América Latina seguirá siendo el mercado emergente de menor crecimiento hasta 2029, con un aumento promedio del PBI apenas superior al 2% anual.
Política monetaria y proyecciones cambiarias
En materia de política monetaria, los analistas anticiparon que los recortes de tasas continuarán en la región, aunque a menor ritmo, dado que “las tasas se encuentran ahora mucho más cerca de sus niveles neutrales”.
El informe advirtió que tasas de interés más bajas, combinadas con inflación más alta que la de Estados Unidos y persistente inestabilidad política, generarían una tendencia depreciatoria en la mayoría de las monedas latinoamericanas en los próximos años.
El impacto potencial del acuerdo UE–Mercosur
El estudio señaló que, si el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur comenzara a implementarse, se crearía una zona de libre comercio de más de 700 millones de personas.
Entre los beneficios potenciales, destacó que los exportadores agrícolas de la región serían los principales favorecidos, al obtener mayor acceso al mercado alimentario europeo, históricamente muy protegido.
En relación con los productos industriales, la reducción de aranceles podría ejercer presión a la baja sobre la inflación en los países latinoamericanos, mientras que se proyecta un posible incremento de la inversión europea en la región.